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Las Cartas sobre la mesa para la Interconexión

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Aunque la idea del gobierno de enlazar los principales sistemas eléctricos del país no tiene un apoyo unánime en la industria, el Ejecutivo avanza en el análisis para generar la unión. Por otro lado, el grupo franco-belga GDF Suez está explorando varias opciones para convertir su proyecto de línea entre Mejillones y Copiapó en troncal y servir de interconexión, plan que ya genera oposición y respaldos en el mercado.

El eventual enlace entre el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) y el Sistema Interconectado Central (SIC) no es una iniciativa que tenga apoyo unánime. Aunque hay actores del mercado que comparten el sentido de urgencia que ha impuesto el Ejecutivo al proyecto, como una fórmula para superar una futura estrechez del suministro, especialmente en el Norte Chico, otros, en privado, no olvidan los fallidos intentos del pasado y dudan de su racionalidad económica.

En la industria, quienes se extrañan con el entusiasmo por el amarre de los sistemas suelen hacer analogías con las manzanas que Chile exporta cuando el invierno arrecia en Estados Unidos. Como allá la fruta alcanza un precio muy alto en la temporada de hielo, las empresas nacionales envían sus productos porque tienen claro que su costo de producción más el flete resulta más barato que el valor que los distribuidores pueden negociar localmente. Como la interconexión eléctrica también es una vía de exportación, los escépticos creen que en este caso no existe una diferencia significativa de precios, es decir, en el costo de generación entre un sistema y otro, que justifique el pago de un flete, al menos si se toma como referencia la parte norte del SIC.

Hugh Rudnick, académico de la UC, reconoce que, como toda interconexión, históricamente a esta opción se le ha reconocido la virtud de reducir costos y generar economías de escala, pero que, al momento de la raya final, siempre se le han adjudicado más costos que beneficios. “A eso hay que agregar la incertidumbre de saber quién pagaría la interconexión”, plantea.

Juan Carlos Olmedo, presidente del Centro de Despacho Económico de Carga del SIC, cuenta que sólo recientemente, a raíz de los comentarios surgidos en distintos seminarios, la entidad sintió conveniente formarse una opinión respecto de la interconexión. “Hasta ahora no lo había hecho, porque se ve como algo más bien lejano, que no ocurriría en los próximos dos o tres años, dado el estado de los sistemas eléctricos. Ya hemos encargado un estudio y esperamos tenerlo en los próximos 30 días”, anticipa.

Mientras este debate sigue abierto en el sector privado, el gobierno, a través de la Comisión Nacional de Energía (CNE), avanza decididamente en los análisis para determinar las bases con que se pretende licitar la interconexión en 2013. Al cierre de esta edición, la CNE afinaba los detalles del plan de expansión troncal, que podría incluir la recomendación de unir los dos sistemas, paso previo a la licitación. El organismo ya ha destacado que, de cara a los clientes, los principales beneficios están vinculados a la conformación de un mercado único de electricidad, dotado de una mayor cantidad de oferentes y demandantes, lo que redundará finalmente en mayor competencia, además de aumentar la confiabilidad y seguridad del sistema. Una fuente de la CNE adelanta que, por una cuestión económica, “lo único que tenemos claro es que la interconexión se ejecutará a través de una sola línea”.

EL INTERÉS DE SUEZ GDF

Suez ha mirado con sumo interés todo este proceso y tiene armada una propuesta rápida y concreta que puede servir como interconexión, ya sin AES Gener como socio.

Con Resolución de Calificación Ambiental bajo el brazo y parte importante de la servidumbre despejada, el grupo franco-belga ha ofrecido una línea de 570 kilómetros entre Mejillones y Copiapó como opción, que implicaría una inversión cercana a los US$ 600 millones. Conocedores de las reuniones que ha tenido Suez con representantes de los ministerios de Energía y Economía, explican que la firma está pensando en al menos tres propuestas concretas para incluso convertir esta conexión en troncal, todas planteadas directamente a la autoridad. El plan consta de dos etapas. La primera instancia, que Suez ha bautizado como “suministro temprano”, consiste en la conexión a un cliente en Copiapó con el que ya tendrían conversaciones avanzadas.

El paso siguiente sería convertir esa misma línea en la interconexión. Considerando la capacidad ociosa de la Central III de E-CL –controlada por Suez- en Mejillones y de GasAtacama, que suman 1.000 MW y que se podrían traspasar en menos de dos años al SIC. “Si las obras parten en marzo, en 2015 ya se podría estar despachando energía al Norte Chico”, señalan.

El gerente general de GasAtacama, Rudolf Araneda, admite este acercamiento con la firma europea y dice que “nos gustaría que este esfuerzo de Suez pueda concretarse para beneficio de la interconexión y no sea un impedimento. Es una opción interesante para nosotros y por eso hemos estado en conversaciones. Hemos visto los pros y contras para poder participar”.

En AES Gener explican que se bajaron de la iniciativa “porque tenemos como prioridades los proyectos Cochrane, Guacolda V y Alto Maipo, que absorberán bastante de nuestra capacidad financiera y de gestión en los próximos años”.

LAS OPCIONES

La primera alternativa que maneja GDF Suez es que el Ejecutivo, invocando el artículo 137 de la Ley 19.940 (Ley Corta I), califique esta conexión como troncal.

El abogado Eugenio Evans, del estudio Fermandois, Evans & Cía, indica que “es una facultad que confiere la ley a la autoridad para que, vía decreto supremo, establezca la forma en que se hace la interconexión y cómo se hace la transferencia de energía entre un sistema y otro. Si bien es cierto podría sostenerse que la ley lo contempla para dos sistemas de transmisión que están aislados, pero dentro del territorio de un sistema eléctrico, es posible su utilización, a través del artículo 137, para regular la interconexión que se podría producir entre dos sistemas, por ejemplo, por medio de una instalación adicional”. Otros eventuales interesados en una licitación afirman desde ya que una decisión del Ejecutivo que implique de alguna forma una adjudicación directa sería “cuestionable”, tanto desde un punto de vista legal como de imagen.

La segunda opción de Suez es participar directamente en la licitación, siempre y cuando sus bases contemplen un premio a la pronta entrega. A su favor jugaría el hecho de que, sin ese incentivo, cualquier otro interesado podría entregar la interconexión en 2018 ó 2019, según los cálculos que el grupo está presentando privadamente a la autoridad.

El tercer camino sería que Suez inicie la conexión y el próximo año, a través de un nuevo plan de expansión, la autoridad determine si esta línea puede ser la mejor opción para interconectar. La línea Colbún-Alto Jahuel serviría de precedente para esta posibilidad. De acuerdo a la normativa, en ese caso, un consultor externo debería evaluar la infraestructura y valorizarla. Ha trascendido que Suez está concibiendo técnicamente este proyecto de la forma más ordenada posible respecto de cómo lo trataría después un consultor.

“Si optan por esta fórmula, quieren asegurarse que la línea esté en el estándar troncal del sistema de transmisión para que después sea más fácil hacer la valorización”, adelanta un ejecutivo al tanto de estas gestiones.

“Suez quiere matar varios pájaros de un tiro. Se benefician al partir anticipadamente con la conexión, luego con la interconexión en incorporación al troncal que incluya su proyecto también ganarían, y a la vez incorporarían su comercialización con los clientes que consigan en el sistema SIC del sur con el compromiso de uso de GNL o de carbón para el desarrollo de nuevas centrales en el norte”, dice Francisco Aguirre, director ejecutivo de Electroconsultores. Agrega que en ese caso tiene que armar un buen plan de negocios de modo de ofrecer más atractivo a los consumidores que, indica, hoy abundan sin contratos en Atacama. “Llevan dos años mencionando esta opción sin una oferta convincente, y esto podría haber estado en 2013-2014 y aún no cierran los contratos”, señala Aguirre.

DOS VISIONES

En la industria, existen dos miradas respecto a la intención de Suez de que esta línea se convierta en la interconexión. Por una parte, quienes están al tanto del análisis interno del grupo dicen que esto responde a que su core business es la generación, no la transmisión, por lo que verían esta línea sólo como un medio para evacuar la generación que ya tienen disponible en el Norte Grande con GNL y eventualmente sumar la capacidad del proyecto Infraestructura Energética de E-CL en Mejillones, que constaría de dos unidades, que en total podrían inyectar 700 MW.

Lodewijk Verdeyen, gerente general de E-CL, dijo a comienzos de mes a La Tercera que la firma ya está negociando con tres actores que han manifestado su interés por incorporarse a esta iniciativa en base a carbón, que requiere una inversión de US$ 1.500 millones.
“En seis meses, si llegamos a una situación donde podemos hacer andar el proyecto, podríamos tener un socio confirmado”, dijo el ejecutivo.

En contrapartida, si bien existe un consenso en que el proyecto de Suez es robusto y viable técnicamente, en la industria varios actores creen que debería funcionar sólo como una iniciativa privada. “Esta idea la tienen hace tiempo y la diferencia es que ahora quieren socializar el costo, porque, al troncalizar la línea, la terminarían pagando los consumidores”, indican en la industria.

Añaden que la empresa no ha tomado la decisión de hacer la inversión y asumir su riesgo, como consecuencia del fallido proyecto Barrancones que GDF Suez quiso instalar en la Región de Coquimbo. De esta forma, pedirle al gobierno que declare troncal esta línea sin licitación constituiría una “moneda de cambio”, indican en la competencia.

Respecto del análisis técnico, como la línea de Suez funcionaría con corriente alterna, en el sector de transmisión plantean que no se puede descartar que surgieran fallas o que incluso se produjeran apagones zonales. En la presentación de su iniciativa a las autoridades, la compañía ha validado esta preocupación, pero aseguran que hoy existen los medios para evitar el riesgo. Además, han planteado que las líneas entre Copiapó a Santiago (850 km) y entre Santiago y Concepción (600 km) también operan con corriente alterna y no han registrado eventos de este tipo.

EFECTO PUNTA ALCALDE

La reciente aprobación, por parte del consejo de ministros, del proyecto Punta Alcalde de Endesa en el Norte Chico ha dado un nuevo componente al análisis de los beneficios de la interconexión y de la oportunidad que ofrece Suez de levantar una línea tres o cuatro años antes que cualquier otro operador.

Fuentes al tanto de las negociaciones entre Suez y el proyecto minero El Morro, aseguran que, mientras Castilla estuvo en pie, siempre fue la primera opción para Goldcorp, mientras que la inyección desde el Norte Grande sólo figuraba como second best. Un ejecutivo eléctrico con operación en Atacama da este ejemplo para señalar que la reactivación de Punta Alcalde podría restar importancia otra vez a la opción del grupo franco-belga. “Es difícil que alguien les firme un contrato con la posición que Endesa ganó en el Norte Grande. Pero si se judicializa Punta Alcalde se podría abrir otro panorama”, asegura.

Tras la entrega del plan de expansión del troncal por parte de la CNE, que problablemente incluya la recomendación de interconectar, se abrirá un plazo de tres semanas para que los incumbentes planteen sus inquietudes al panel de expertos. El debate, que recién comienza, podría tener sus primeros cortocircuitos.

Fuente:que pasa energia .cl

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